viernes, 7 de diciembre de 2007

Rapture - Laura Wittner


Después

el oxígeno se agota,
un segundo antes alcanzamos
a acercar ceniceros, vasos,
el teléfono.
Cuando todo lo que podría

llegar a ser necesario y a estar lejos

rodea la cama

ya no hay qué hacer ni qué decir.

Literales, charlamos de esto y de lo otro

y cada uno vigila una salida

por donde la dicha pudo haber
huído.
Si lloviera dentro de esta habitación

el agua no haría más que lavar

unas piedras tibias.